Primero la avoa, porque aquí voy a hablar de mi primer encuentro con mi abuela gallega, la madre de mi padre. No me acuerdo de la edad que yo tenía, pero si que era una edad para guardar algún recuerdo, aunque he de confesar que el paso de los años aligera el contenido y se desdibujan, no obstante quedan guedejas de nubes.Llegamos toda la familia, en autobús, después del tren, o sea mi hermano y mis padres hasta un pueblo en el que un camino nos llevaría teóricamente a la aldea, A Pena, de San Miguel de Quindimil, en la provincia de Lugo. Mi padre hacia un siglo que se había ido y era en tiempo la primera vuelta para ver a su madre, pero esa será otra historia. He vuelto tiempo después y la carretera va camino abajo, pero aquella primera vez el camino era ascendente.
A lo lejos, una mujer vestida de negro, anciana, muy anciana, con un pañuelo cubriéndole el pelo, y en la cabeza, una "sella" de agua fresca de una fuente cercana. Mi padre nos dice: mira esa es tu avoa. Nosotros corrimos hacia ella y la agarramos por las sayas: !Hola avoa¡
Nos miró y con una voz suave y firme nos pregunta: ¿De quen sodes vos, filliños? de tu hijo Jesús la contestamos, y ella replica. !Que ben vides pra coller a herba!
Después abrazos, lágrimas, un reencuentro en que la resignación de tantos hijos fuera de casa y tanto tiempo sin verlos, algunos nunca después desde que partieron, llenaron mi corazón de añoranza, tristeza, y siempre de rebeldía.
dibujo de Historia de Galiza, dirixida por D. Ramon Otero Pedrayo

No hay comentarios:
Publicar un comentario
puedes hacer comentarios, antes de ser publicados serán revisados.. se agradece lo positivo y contrcutivo para mejorar